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miércoles, 24 de septiembre de 2014

Imporcast comercializa acero de construcción en todo el país.

Establecida legalmente hace 43 años, Imporcast es una empresa que distribuye materiales de construcción. Fue fundada por Germán Castro Pinto Rivera, quien ahora se desempeña como gerente. Es representante de importantes proveedoras de insumos para levantar edificaciones.

Respaldo. Debido al acelerado crecimiento de Santa Cruz y con el objetivo de atender y despachar a sus clientes con mayor comodidad y rapidez, Imporcast decidió centralizar sus oficinas en el cuarto anillo, entre las avenidas Paraguá y Mutualista.

Imporcast cuenta con un importante respaldo a la hora de ofrecer material de construcción. Es una de las cinco distribuidas en Bolivia de ArcelorMittal, considerada la más importante proveedora de acero en el mundo.

Imporcast ofrece una amplia gama de productos, como angulares, perfiles, alambres de amarre, alambre 17/15, galvanizados y las varillas de acero CA50 y CA60, que cumplen exigentes especificaciones de calidad para la construcción.

Otra empresa que le ha brindado todo su respaldo a Imporcast es Acindar S.A. de Argentina fabricante de alambres pretensados, creados para la construcción de hormigón y puentes, entre otras cosas.

Consolidada Si bien sus inicios se centraron a satisfacer las demandas del mercado cruceño, ahora Imporcast tiene oficinas en las ciudades de Sucre y Tarija, desde donde provee material de construcción a todo el territorio nacional.

Hoy, Imporcast es una de las empresas más importantes en la comercialización y distribución de acero para la construcción.

Ambiente laboral. Otro aspecto para destacar es el ambiente laboral. Esta empresa cuenta con trabajadores con más de 20 años de antigüedad de trabajo ininterrumpido. Todos forman la familia Imporcast.

martes, 15 de julio de 2014

Nueva fundición de acero empezará a operar en 2015

La nueva apuesta de la metalúrgica cruceña Carlos Caballero SRL, es su fundición de acero Guadix en el municipio de La Guardia, Santa Cruz. Esperan que esta nueva planta empiece a operar el primer trimestre de próximo año con la producción de al menos dos toneladas hora de piezas de acero.

Esta nueva empresa esta concebida para aprovechar inicialmente los recortes generados en su planta metalúrgica (chatarra de acero) que una vez fundida se revaloriza un 600 por ciento más. El objetivo es transformarla en piezas para darle valor agregado, al margen de reducir y mitigar el impacto ambiental con el reciclaje de esos desechos y el uso de un horno de inducción que evita la utilización de gases de combustión.

La acería se estima que consumirá un promedio de 7.000 toneladas/año de acero, con una generación estimada de chatarra de 380 toneladas/año, con lo que se constituirá en uno de los proveedores más importantes de este insumo en el país, además de partes fabricadas de acero requeridas por la industria nacional e internacional.

A futuro, su meta es trabajar junto a las cadenas de recolectores de chatarra, de manera que esta materia -considerada patrimonio en otros países y resguardada por leyes para que no sea exportada- se quede en el país.

Esta nueva iniciativa se suma a las ya dos líneas de negocios emprendidas por Carlos Caballero SRL la primera de fabricación o industria metalúrgica y la segunda de obras y montaje de estructuras y plantas, líneas que se unen en una tercera: obras "llave en mano" (EPC) y de soluciones integrales a sus clientes.

Acería Guadix, además de ser un proyecto industrial con tecnología y equipamiento de vanguardia, que pretende resolver tres problemas: la gestión de la chatarra metálica, la provisión de materiales de fundición y responder la demanda de acero del mercado interno y externo, tiene un importante componente social desarrollado por la fundación como es la escuela de enseñanza técnica.

Materia prima

• Para Carlos Caballero SRL el desarrollo de la siderurgia -la extracción de hierro por ejemplo existente en el Mutún- es un gran desafío para el país, porque de lo contrario se seguirá dependiendo de la importación de este mineral y de los precios
en los mercados externos.

• El acero que se compra de China y la India, principales proveedores actualmente, está alrededor de los 650 dólares la tonelada que se encarece y termina costando 1.000 dólares por tema de transporte y los intermediarios.



RECIPIENTES A PRESIÓN

La empresa Carlos Caballero SRL fabricó las primeras cuatro cisternas nacionales para el transporte de Gas Licuado de Petróleo (GLP), tienen una capacidad de 56 metros cúbicos (m3) y son de 10 milímetros de espesor.

Para la fabricación y reparación de estos recipientes a presión cuenta con las certificaciones internacionales de calidad correspondientes. CC trabajó durante siete meses en la ingeniería de los cisternas con acero importado de Estados Unidos que es templado y de alta resistencia.

TERMOELÉCTRICA BULO BULO

Por contrato de ENDE Corporación, Carlos Caballero SRL se hizo cargo, el pasado año, de la construcción y el montaje de los turbogeneradores de la termoeléctrica de Bulo Bulo (Cochabamba), para incrementar la capacidad de generación de la planta a 50 megavatios (MW). En esa planta operaban dos turbinas con una potencia de 90 MW.

La duración del proyecto fue de 9 meses, en esa obra trabajaron 300 personas de la metalúrgica cruceña.

TANQUES ESFÉRICOS DE ALMACENAMIENTO DE GLP

Por encargo de Felguera IHI SA para Tecnicas Reunidas, Carlos Caballero SRL realizó el montaje de cuatro tanques esféricos con capacidad de 7.590 metros cúbicos para el almacenamiento de GLP y tres tanques de almacenamiento con capacidad de 90 metros cúbicos para isopentano en la Planta Separadora de Líquidos Gran Chaco de YPFB. Para la planta de Río Grande, Carlos Caballero SRL elaboró seis tanques de almacenamiento de GLP, cada uno de 415 m3 de capacidad.

INDUSTRIA FERROVIARIA

El diseño y fabricación de contenedores multiuso, tanques para transporte de fluidos y carga seca para la industria ferroviaria, es otro de los rubros en los que Carlos Caballero SRL participó.

Su apuesta en un futuro próximo, a través de su fundición de acero, es poder fabricar los vagones para el transporte de urea, las partes bajas y todo el equipo rodante del ferrocarril Bulo Bulo-Santa Cruz que próximamente el Gobierno anunció que licitará.

Carlos Caballero, presente en los megaproyectos

Como muy pocas industrias nacionales, Carlos Caballero SRL le ha puesto el sello “made in Bolivia” a los principales megaproyectos ejecutados y en ejecución en el país en diversos rubros, desplazando a compañías extranjeras y dejando en el pasado la idea de que las empresas bolivianas no están calificadas para diseñar, fabricar y montar grandes infraestructuras de acero.

La metalúrgica cruceña estuvo a cargo de la construcción y el montaje de colosales infraestructuras, como el domo para la minera San Cristóbal que es la más grande de Sudamérica, de las plantas y esferas de almacenamiento de GLP para las separadoras de líquidos de Río Grande y Gran Chaco, el horno para la siderúrgica Ausmelt en Vinto; hoy tiene en sus manos el ensamblaje de los turbogeneradores de la central eléctrica de Bulo Bulo, entre algunas obras.

“Tenemos la suerte de trabajar con un material que está en todos lados, que es el acero; está en todas las industrias y todos lo demandan ya sea como recipientes a presión, ya sea como equipos o estructura metálica, como equipo rodante, el caso de vagones ferroviarios y otros”, señala Diego Caballero, gerente general de la industria metalúrgica Carlos Caballero (CC), que se precia además de haber fabricado las primeras cisternas bolivianas para el transporte de gas licuado de petróleo (GLP), equipos que antes se los importaba desde Argentina y Brasil.

Considera que como empresa, líder hoy en la industria metalúrgica nacional, no se perdonarían no participar de estos proyectos, “no poder decir: nosotros hicimos o ayudamos en ese proyecto o en aquel otro, son obras que están cambiando la realidad boliviana y sería desperdiciar una gran oportunidad histórica no estar en ellos”.

CC -asentada en la ciudad de Santa Cruz desde 1999- el mes pasado cumplió 15 años de existencia. En esta década y media ejecutó más de 2.500 obras en el país, para el rubro cementero, petrolero, aceitero, minero, ferroviario, agroindustrial y la industria en general.

Su producción supera las 8.000 toneladas de acero por año y 1.300 pulgadas/día de soldadura en la línea de prefabricados de piping (de tubería).

Tiene más de 45 mil metros cuadrados de infraestructura instalada especializada para desarrollar sus actividades.

Cuenta con más de 15 certificaciones internacionales de calidad, entre ellas de la Sociedad Americana de Ingenieros Mecánicos (ASME, por sus siglas en inglés) y del Instituto Americano del Petróleo (API), que le permiten competir a nivel nacional e internacional en la oferta de recipientes a presión y estructuras metálicas prefabricadas, entre algunos de sus productos.

El 85 por ciento de sus proveedores son nacionales, a quienes CC atribuye gran parte del éxito de su gestión y su crecimiento.

La empresa familiar vinculada a la metalúrgica, fundada por Carlos Caballero, nació enfocada a brindar servicios al área agrícola, fabricando chatas y partes de equipos industriales sobre todo para las azucareras, pero desde que se adjudicó el montaje del puente Abopó sobre el río Grande no dejó de crecer.

De manera que junto con el despegue de la industria petrolera, energética y minera en el país, cuyas infraestructuras diseñó, fabricó y montó, diversificó sus servicios logrando posicionarse como líder en soluciones integrales en acero para diversas industrias.

“Además de ser trampolines económicos, estos proyectos nos permitieron desarrollar tecnología, abrir nuevas líneas de producción, sumar certificaciones y comprar equipos importantes para desarrollar ciertas áreas que hoy hacen a la cartera que ofrecemos en el mercado", explicó Diego Caballero, primogénito del fundador de CC, al destacar que no es una empresa improvisada en el oficio y que prácticamente llevan la metalurgía en la sangre.

Por el año 1937 Torcuato Caballero inició sus labores de reparaciones atendiendo a la industria azucarera y con la ayuda de sus hijos Carlos y José creó una empresa en Tucumán. En su visión de futuro, en 1990, Carlos Caballero expandió los límites de ventas hasta Santa Cruz de la Sierra, llevando a cabo diferentes proyectos de gran envergadura para la industria boliviana, pero siempre manteniendo su sede en Argentina.

Carlos Caballero, hoy, espera adjudicarse dentro del proyecto del ferrocarril Bulo Bulo la construcción de los puentes sobre los ríos y de los vagones que transportarán la urea, además de participar en todas las licitaciones futuras de nuevos proyectos.

Actualmente exportan a Argentina y Perú -donde tienen una oficina-, y se han propuesto un plan “muy agresivo” para ingresar y posesionarse en dos nuevos mercados externos hasta fin de año: Paraguay y Chile.

"Para nosotros era importante romper el paradigma de que lo boliviano no es de buena calidad y lo logramos”, destaca el propietario de la empresa cruceña que lleva su nombre.

Historia

• En 1937, llegó a Tucumán, Argentina, Torcuato Caballero donde empezó a reparar la maquinaria de la industria azucarera y con la ayuda de sus hijos Carlos y José creó una empresa.

• En 1990, Carlos Caballero decide radicar en Santa Cruz y atender los requerimientos de la agroindustria azucarera.

• En 1999 funda su propia empresa Carlos Caballero Srl y empieza a atender los requerimientos de sus cada vez más diversos clientes, ampliando y diversificando para ello sus actividades.

Carlos Caballero crece un 40% y apunta a Chile y Paraguay

El ruido del golpe al metal y la claridad de los tragaluces que ingresan por los galpones sorprenden al visitante. En medio de las estructuras de fierro hay decenas de operadores y soldadores -entre ellos mujeres- que manufacturan de acuerdo con las directrices de un plano de ingeniería pegado a pocos pasos de donde trabajan.

Son las 10:30. Es la fábrica de recipientes a presión, estructuras metálicas y de prefabricados de pipping de la industria metalúrgica Carlos Caballero, una empresa boliviana, cuya primera planta cumplió 15 años en junio.

Sus ambientes abarcan cinco hectáreas ubicadas frente a la almacenera Albo, en Santa Cruz. No es la única, tienen otra en Guapilo, de 15 hectáreas, donde funciona la unidad de obras y montaje, y otra en Uyuni, de casi dos ha. A la fecha, Carlos Caballero ejecutó más de 2.500 obras y servicios para los sectores petrolero, minero, cementero, agro, aceitero, entre otros.

Procesan alrededor de 8.000 toneladas de acero al año y entre sus obras ‘estrella’ destacan los siete tanques de GLP para la planta separadora de líquidos Gran Chaco, la fabricación y montaje de la caldera en Aguaí, la tubería forzada para Misicuni, la turbina para la termoeléctrica Bulo Bulo o el domo más grande de América para la minera San Cristóbal, entre otros.
El 10% de sus productos se exportó a Perú y Argentina, y para esta gestión prevén ingresar a Paraguay y Chile, seducidos por los sectores petrolero y minero. En 2013, Carlos Caballero creció un 40% y el 80% de sus productos y servicios lo desarrolló a pedido del Estado. Tienen 15 certificaciones de calidad.

Diego Caballero pertenece a la tercera generación de los Caballero y hoy es el gerente de la firma. Dice que por la exigencia del cliente abrieron el área de obras y montaje, y recientemente compraron terrenos en el Pilat


lunes, 14 de julio de 2014

Carlos Caballero forja un mayor desarrollo dentro y fuera del país



La empresa metalúrgica Carlos Caballero (CC) celebra este 2014 su 15 aniversario con planes de ingresar en los próximos meses a cuatro mercados de Sudamérica y trabajando en rubros estratégicos del país que le permiten un crecimiento anual del 40%.

Carlos Caballero dio sus primeros pasos en 1999 como una empresa familiar que atendía reparaciones en la industria azucarera. Hoy, 15 años, y 2.500 obras ejecutadas después, la compañía es líder en la industria nacional, realizando trabajos en acero para los rubros petrolero, minero, cementero, ferroviario, agroindustrial y de telecomunicaciones, entre otros.

“Para nosotros era importante romper el paradigma de que lo boliviano no es de buena calidad”, recordó Diego Caballero, gerente general de CC, que procesa 8.000 toneladas (t) de acero por año.

La empresa lo logró. Ahora tiene tres plantas (dos en Santa Cruz y una en Potosí), 15 certificaciones y exporta el 10% de su producción a Perú y Argentina.

“Tenemos un plan de expansión bastante agresivo para llegar a dos países más hasta fin de año: Paraguay y Chile”, subrayó Caballero.

La construcción del puente Abapo, la fabricación de contenedores de mineral y el domo más grande de América para San Cristóbal, la obtención de la primera certificación de la Sociedad Americana de Ingenieros Mecánicos en Bolivia, la fabricación del primer cisterna de GLP hecho en el país, su trabajo en las plantas de separación Río Grande y Gran Chaco, el montaje del horno Ausmelt en Vinto y el ensamblaje de los turbogeneradores de la central eléctrica de Bulo Bulo son algunos de los hitos que aceleraron el crecimiento de la empresa.

“Además de ser trampolines económicos, estos proyectos nos permitieron desarrollarnos tecnológicamente, abrir nuevas líneas de producción, sumar certificaciones y comprar equipos importantes para desarrollar ciertas áreas que hoy hacen a la cartera que ofrecemos en el mercado”, explicó Diego Caballero, primogénito del fundador de la empresa.

Esta industria tejió su propio modelo de desarrollo en sintonía con el crecimiento de la región y la demanda del mercado. Hoy ofrece sus servicios en diseño, fabricación, montaje y puesta en marcha de proyectos. “Queremos diseñar, fabricar y exportar desde Bolivia”, dijo el Gerente General.“Construiremos lo que haga falta”, subrayó Carlos Caballero.

CC se ha convertido hoy en un especialista en la construcción de plantas llave en mano (EPC) y la implementación de plantas industriales, estructuras metálicas prefabricadas, cisternas GLP, recipientes a presión estampados, prefabricado de piping (conductos) y equipamiento para minería.

Fundación formará técnicos en metalurgia

Carlos Caballero (CC) impulsa la creación de una fundación “escuela” que colaborará con la reducción de la pobreza a través de la preparación de nuevos técnicos capaces de trabajar en cualquier empresa de la industria metalúrgica.

“Inicialmente, la escuela va a permitir a la gente que trabaja con nosotros y a sus parientes capacitarse en las áreas donde somos fuertes”, dijo el gerente general de CC, Diego Caballero. De esta forma, la empresa —que hoy funciona como “escuela técnica” y que en 15 años subió su número de empleados de 35 a 2.000— solucionará su problema de falta de personal capacitado.

El proyecto se enmarca en las acciones de Responsabilidad Social de la empresa y brindará capacitación en servicios técnicos especializados como dibujo industrial, seguridad industrial, soldadura, tornería y fundición de acero.

Guadix fabricará 1.250 t de piezas de acero

La nueva acería de Carlos Caballero comenzará a operar a inicios de 2015

Guadix, la planta de fundición de Carlos Caballero (CC), se alimentará de la chatarra que producen las otras tres plantas del grupo y la que se genera en el país para producir, en una primera fase, aproximadamente 1.250 toneladas (t) de piezas de acero fundido.

La acería, que se construye con una inversión superior a los $us 5 millones en el municipio cruceño de La Guardia, funcionará “el primer trimestre de 2015”, anunció Diego Caballero, gerente general de CC, que consume en promedio 8.000 t de acero por año y genera unas 380 t de chatarra.

“Bolivia produce más de 50.000 t de chatarra por año: mucho de ese volumen se exporta hoy a Perú”, siendo que “en otros países es patrimonio nacional”, afirmó Caballero, quien pidió al Gobierno una ley que prohíba la exportación de desechos de acero para que sean manufacturados en el país, Guadix dará trabajo a al menos 150 personas y generará cientos de empleos indirectos a través de la implementación de un sistema de reciclaje en todo el país. “A este proyecto le tenemos mucha fe. Creemos que puede ser una industria tan grande” como la metalúrgica, expresó el ejecutivo.

viernes, 21 de febrero de 2014

La fuerza del acero en Oruro

Inversionistas cruceños y cochabambinos, convencidos de la importancia que tiene Oruro en el contexto geográfico nacional, por su posición estratégica, pero además por las condiciones favorables para el desarrollo de la gran industria nacional, decidieron hace tiempo atrás implementar una industria de envergadura para producir fierro de construcción, a partir de laminar el acero y convertirlo en un material de alta demanda en el rubro nacional de la construcción.

El Grupo Lomas con más de 40 años en la actividad industrial, creó la Siderúrgica Acero SRL, con base administrativa y productiva en la ciudad de Oruro, se ubica en el kilómetro 4 ½ en la doble vía hacia la localidad de Vinto y de momento cuenta con un personal de 60 empleados la mayoría orureños y permite una actividad indirecta de por lo menos unas 200 personas.

La laminadora de acero, adquirió los predios de lo que hace algunos años atrás era Laminor, una empresa orureña considerada la pionera en la producción del fierro de construcción y otros materiales también muy requeridos para la edificación de viviendas. Se trata de una industria ahora modernizada en los predios con más de 34 mil metros cuadrados y un espacio cubierto de 10 mil metros, está dotada de equipo moderno, un horno de alta capacidad y todos los elementos para la producción de hasta doce toneladas de fierro por hora.

Un compromiso inicial es lograr el abaratamiento del producto en el mercado local y nacional, de modo que las barras de acero cubran las expectativas y las necesidades del creciente rubro de la construcción. Posteriormente la meta será la exportación del producto, aprovechando las innegables condiciones de la estratégica ubicación de la planta en Oruro y las facilidades que podrán darse para vender el producto a mercados internacionales a través de puertos de Chile, Arica e Iquique o los peruanos de Ilo y Matarani.

Un hecho sobresaliente y que fue abordado días atrás con motivo de celebrar Oruro otro aniversario cívico, fue el de lograr incentivos para la atracción de más industrias, activando y actualizando tres leyes que están pendientes en los canastillos de algún ministerio, al que deben acudir nuestros parlamentarios para recuperar esas leyes que facilitarán el asentamiento de más industrias que por supuesto aportarán al desarrollo regional, a partir de la creación de fuentes de empleo y la generación de utilidades y el pago de impuestos.

De momento y hasta que existan favorables condiciones para comprar "palanquilla" por ejemplo del Mutún, esa materia prima se importa de EE.UU. de países de Europa e inclusive de la China, pero el proceso de laminación y la producción de las barras de acero, es estrictamente nacional y mejor aún con sello orureño de alta calidad.

Sin lugar a dudas se trata de un emprendimiento del rubro minero siderúrgico que debe ser tomado como ejemplo para que otros visionarios empresarios puedan invertir en Oruro. Es una gran oportunidad para devolver a nuestro departamento su importancia como Capital Industrial del país. Una felicitación al Grupo Las Lomas, por su emprendimiento en la Siderúrgica Acero SRL, un paso concreto en la industrialización de nuestra materia prima minera

domingo, 24 de noviembre de 2013

Industrias Eduardo busca expandir sus mercados

Con 300 toneladas de acero fundido al mes, Eduardo S.A. duplicó su capacidad instalada en un 50% con miras de expandirse en el mercado externo.
Con más de 4.000 productos fabricados para las industrias cementera, azucarera y minera, en Eduardo S.A. indicaron que abarcan el 70% del mercado nacional; sin embargo con la nueva capacidad se espera consolidar nuevas exportaciones, sobre todo al Brasil.
La planta industrial requirió una inversión de $us 15 millones y para el 2014 se proyecta la construcción de una fábrica de pernos forjados.

martes, 8 de octubre de 2013

Tecnoacero crece en el negocio de la fundición

Son 160 toneladas mes de una variedad de piezas y repuestos que fabrica mensualmente, en acero y hierro, la empresa Tecnoacero SRL,ubicada en la zona de La Chimba. Su mercado es, sobre todo, la industria minera y cementera, local y nacional.

“Fundimos acero y sus aleaciones, es decir, acero al cromo, acero al cromo molibdeno, acero al manganeso. Asimismo, hierro fundido gris, hierro fundido blanco y fierro fundido dúctil, entre otros”, explica el gerente propietario de la empresa, Dennis Morales Taborga, quien la dirige junto a sus hermanos Alex, Aracelli y Viviana.

A la fecha y desde hace seis años, esta industria, asentada en Cochabamba, tiene una inversión acumulada de 4 millones de dólares en infraestructura, maquinaria, materia prima, insumos y capacitación de personal.

Su principal dificultad radica en la falta de mano de obra calificada, deficiencia que el sistema de formación tecnológica y universitaria no está tomando en cuenta, comenta Morales.

Cuando la empresa comenzó sus operaciones, el fundido de piezas y repuestos alcanzaba a 30 toneladas mes; pero con la posterior implementación de dos hornos a inducción, que tienen capacidad de fundir dos toneladas, la producción promedio llega actualmente a 160 toneladas, explica Alex Morales.

Actualmente, Tecnoacero cuenta con dos sistemas de fundición a inducción completos y que pueden operar independientemente.

El primero cuenta con dos hornos de dos toneladas y el segundo también con dos hornos, pero uno de una tonelada y otro de 500 kilogramos, que convierten a la empresa en la fundidora de acero y hierro más grande del país, según sus propietarios.

Hace un año y medio, la planta industrial fue emplazada en la zona de Pampa Grande, sobre 8.000 metros cuadrados y una superficie construida de 6.000 metros cuadrados, donde se levanta una maestranza completa para mecanizar las piezas de gran tamaño fundidas por Tecnoacero, que cuenta con 50 trabajadores.

Toda la materia prima que funde la empresa es chatarra de acero adquirida en las ciudades del interior; mientras que los insumos de fundición como mangos, pinturas refractarias, ferroaleaciones, resinas y otros son importados de Brasil y Estados Unidos.

Respecto al impacto de sus actividades productivas en el medio ambiente, Morales explica que el sistema de fusión utilizando el principio eléctrico a inducción es el método más limpio conocido para la fundición de acero porque no se requiere de ningún combustible, por lo tanto no hay combustión. Adicionalmente se implementa un sistema de recuperación de arenas con capacidad de recuperar hasta el 95 por ciento de arena de las 20 toneladas procesadas por hora.

Sobre la seguridad industrial, los ejecutivos de la empresa señalan que el proceso de fundición incluye todas las previsiones contenidas en la legislación laboral. “Accidentes, sólo ocurrió uno de media magnitud, sin ninguna secuela para el trabajador.

Lo más común son accidentes de pequeña o baja consideración como cortaduras pequeñas o golpes”, dice Morales.

A la fecha, Tecnoacero cubre los requerimientos de la industria minera de Potosí, Oruro y La Paz con todo tipo de piezas en acero y hierro. “También estamos fabricando molinos de trituración a bolas, bombas lameras, celdas de flotación y, en breve, estaremos fabricando ingenios mineros completos”, comenta Morales.

Algo de historia y perspectivas

• Tecnoacero SRL fue fundada en septiembre de 2006 con la misión de satisfacer las necesidades de la industria nacional mediante productos fabricados por el proceso de fundición de aceros.

• Entre los proyectos inmediatos, uno de sus propietarios, Alex Morales, señala la instalación de un torno capaz de moldear piezas de hasta 5 metros de diámetro y 5 toneladas de peso; la implementación de un sistema de moldeo autofraguante resina Pet Set; el montaje de un silo con capacidad de 140 toneladas y la puesta en operación de dos hornos de tratamiento térmico.

Añade que Tecnoacero negocia con una empresa extranjera la instalación, en Bolivia, de la primera planta de fabricación de partes de motor.



OPINIÓN

Rodrigo Paniagua. Director Ejecutivo Consejo Departamental de Competitividad de Cochabamba

"Hay pocos emprendimientos de fundidoras"

Nuestro país, al ser considerado principalmente minero, tuvo contadas experiencias y pocos emprendimientos para generar empresas fundidoras que complementen esa vocación productiva para dejar de ser exportadores primarios y comenzar a generar valor agregado en la industria de los minerales. Sin embargo, los resultados fueron escasos, a pesar de haber tenido empresas creadas por el aparato gubernamental el pasado siglo y otras fomentadas con expectativas para el presente siglo.

En este contexto, la aparición de empresas como Tecnoacero demuestra que la visión y el negocio de la fundición son elementos esenciales para el desarrollo de las industrias bolivianas, porque la experiencia industrial del mundo permite afirmar que contar con este tipo de empresas es importante para la creación de otras empresas.

Además, a nivel microeconómico, es de interés para la reposición de piezas y artefactos de hierro y acero, en general.

Los adelantos tecnológicos en esta industria, que además han sido adoptados por Tecnoacero, permiten mantener a la actividad económica como adaptada a la reducción de emisiones que puedan afectar el medio ambiente, y seguramente será una variable de interés en el crecimiento de la empresa.

Además, para el departamento de Cochabamba, este tipo de emprendimiento genera de forma directa efectos positivos sobre variables tan importantes como el empleo, las inversiones y los ingresos, lo cual tiene perspectivas de incrementarse en el tiempo, por la dinámica de la actividad y porque la empresa está creciendo paulatinamente.

En términos competitivos, la actividad empresarial permite situar a la región como el centro de fundiciones para las diversas actividades y proyectos que se vienen implementando, tanto en el ámbito minero, como en el hidrocarburífero y empresarial, en general, a pesar de que el departamento no cuenta con yacimientos mineros importantes.